
España sigue sin aprobar una Ley Integral contra la Trata y la Explotación de Seres Humanos, pese a que su aprobación es un compromiso asumido por el Gobierno en repetidas ocasiones y a las recomendaciones realizadas desde hace años por varios organismos internacionales. Con motivo del Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Personas, Médicos del Mundo España vuelve a reclamar la aprobación urgente de esta ley para garantizar una respuesta integral, coordinada y centrada en los derechos y necesidades de las supervivientes, especialmente de las mujeres y niñas supervivientes de trata y explotación sexual, y que cumpla con los estándares internacionales.
La organización acompaña esta reivindicación con el lanzamiento de una nueva edición de ‘El VAR de la prostitución’, una campaña que invita a cuestionar los estereotipos que contribuyen a normalizar la prostitución y a invisibilizar su relación con la explotación sexual y la trata.
“Llevamos años reclamando una ley integral contra la trata y la explotación. Las mujeres y niñas supervivientes no pueden seguir esperando a que sus derechos dejen de depender de dónde estén, de cómo hayan sido detectadas e identificadas o de cuál sea su situación administrativa. Necesitamos una ley que garantice la misma protección para todas y que incorpore una perspectiva de género y de derechos humanos”, señala Celia López, vocal de Igualdad de Médicos del Mundo.
Hoy, la respuesta depende en buena medida de administraciones, procedimientos y recursos que no siempre funcionan adecuadamente y de la misma manera, lo que puede generar inequidades y barreras para acceder a protección, atención sanitaria y otros recursos básicos. La protección no puede depender de dónde se encuentre una víctima, de cómo haya sido detectada o identificada, de la finalidad de la explotación que haya sufrido o de su situación administrativa.
La trata y la explotación de seres humanos son una grave vulneración de los derechos humanos y una forma de violencia de género contra mujeres y niñas. La explotación sexual es, además, la principal finalidad de la trata investigada en España: en 2025, el 73 % de las investigaciones por trata de seres humanos fueron por explotación sexual, según la Fiscalía General del Estado.
Para Médicos del Mundo España, una respuesta integral debe abarcar desde la prevención, detección e identificación hasta la protección, atención, reparación y recuperación, evitando procedimientos y recursos fragmentados y que no están coordinados entre sí. Esto incluye una respuesta judicial adecuada y los apoyos necesarios para recuperar la autonomía y reconstruir el proyecto de vida: como es el acceso a la salud, vivienda, ingresos y oportunidades laborales para vivir de forma autónoma.
La salud debe ser parte esencial de esa respuesta. La atención sanitaria y el apoyo psicológico, junto al asesoramiento jurídico y otros recursos de recuperación, deben integrarse en un mismo proceso de protección integral y contar con garantías y financiación pública. Asimismo, cualquier cambio normativo en materia de asilo, extranjería y protección internacional debe evitar nuevas barreras o situaciones de desprotección para las víctimas y posibles víctimas de trata y explotación.
“Detrás de cada víctima y cada superviviente de trata y explotación hay una persona con derecho a recuperar su autonomía y reconstruir su proyecto de vida. Eso significa poder acceder a la salud, tener una vivienda, contar con ingresos y oportunidades laborales para vivir de forma autónoma, o reclamar sus derechos”, explica López.
Cuestionar los estereotipos: el primer paso para acabar con el estigma
La prostitución y la trata con fines de explotación sexual son fenómenos indisociables: no se puede abordar la prostitución sin abordar la trata, ni la trata sin abordar la prostitución. Ambas responden a una misma demanda, por lo que visibilizar la trata y la explotación sexual también implica cuestionar las ideas que normalizan la prostitución.
Los estereotipos en torno a la prostitución contribuyen a normalizarla, perpetuarla y a invisibilizar su relación con la explotación sexual y la trata. Además, alimentan un estigma que puede dificultar el ejercicio de derechos básicos, incluido el derecho a la salud. Frases como “lo hacen porque quieren” o “es dinero fácil” simplifican una realidad mucho más compleja y pueden invisibilizar las desigualdades, circunstancias y formas de violencia que atraviesan muchas mujeres y niñas. El estigma puede traducirse en rechazo, aislamiento y dificultades para acceder a la salud, la vivienda y otros recursos básicos.
Por eso, con motivo del 23 de septiembre, Médicos del Mundo España recupera ‘El VAR de la prostitución’, una campaña que este año dirige especialmente a la juventud donde se utiliza el sistema de videoarbitraje de los partidos de fútbol para revisar cinco estereotipos habituales sobre la prostitución y la explotación sexual. La propuesta invita a revisar la jugada, sacar tarjeta roja a estas ideas que hemos aprendido y normalizado y preguntarnos qué hay detrás de ellas.
“El estigma no aparece de la nada: se construye y se reproduce a través de ideas y prejuicios que hemos normalizado. Cuestionarlos es el primer paso para dejar de reproducirlos y acabar con el estigma”, concluye López.
Más de tres décadas apoyando a las mujeres en situación de prostitución
Médicos del Mundo es una ONG que defiende el derecho a la salud de todas las personas. Se centra especialmente en quienes tienen más dificultades para acceder a una atención sanitaria digna y de calidad. Desde hace más de 30 años, trabaja para garantizar el derecho a la salud de las mujeres en situación de prostitución y víctimas y supervivientes de trata y explotación sexual.
Lo hace facilitando el acceso a la salud y la recuperación del impacto asociado a la prostitución, favoreciendo alternativas reales al abandono de la prostitución con procesos de atención integral e itinerarios personalizados, promoviendo cambios políticos para garantizar sus derechos y sensibilizando y movilizando a la sociedad contra el estigma de esta forma de violencia de género y vulneración derechos.
En 2025, ha apoyado a más de 14 000 personas en situación de prostitución en España, de las cuales 98 % eran mujeres