La CAONGD comparece en el Parlamento de Andalucía con motivo de la tramitación de los Presupuestos para 2024

La presidenta de la CAONGD, Zaira Mesa Reyes, y la vicepresidenta I, Patricia Sánchez González, han comparecido hoy ante la Comisión de Economía, Hacienda y Fondos Europeos del Parlamento de Andalucía. Su intervención se encuadra en la ronda de comparecencias de los agentes sociales en la fase de tramitación de la Ley de Presupuestos de la comunidad para 2024. Este ha sido el contenido de su exposición:

"Señorías, hoy venimos en representación de casi 80 ONG de desarrollo y plataformas provinciales de ONGD que se agrupan en la Coordinadora Andaluza. Si dentro de un año estamos aquí de nuevo, sinceramente, no sabemos cuántas de ellas habrán desaparecido en nuestra comunidad. Y hablamos como la herramienta de la sociedad civil organizada que hace realidad la solidaridad del pueblo andaluz en los países empobrecidos, como marca nuestro Estatuto de Autonomía.

Dentro de tres días, este mismo jueves, volveremos a esta sede parlamentaria para presentar el informe con el que, cada año, hacemos balance del trabajo de las ONG de desarrollo andaluzas. Y hablaremos de los más de cinco millones de personas a los que apoyamos con nuestro trabajo en cerca de 50 países del Sur. También, de los cientos de miles que participan en nuestras intervenciones de acción social, con población andaluza en situación o riesgo de pobreza o exclusión; y de educación para el desarrollo, formación o investigación, líneas de trabajo con las que apoyamos una ciudadanía andaluza solidaria y transformadora, en colaboración sobre todo con centros educativos de todos los niveles, incluidas las universidades.

Si la persona que represente ese día a la presidencia de este Parlamento, como anfitriona del acto, alaba nuestra labor, tendremos que responderle que nuestro informe es una fotografía de lo que supone cada nuevo recorte a la Ayuda Oficial al Desarrollo en cada presupuesto de la Junta de Andalucía. Después de muchos años de asfixia presupuestaria, estamos seguras de que las cifras del informe del año que viene, va a empeorar, por el aumento de crisis humanitarias globales que estamos atravesando.

El día que se presentaba el borrador de la Ley de Presupuestos, el ejército israelí asesinaba en Gaza a la responsable de violencia basada en el género de una de nuestras entidades, también a buena parte de su familia. Coordinaba un proyecto con financiación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

La coincidencia de ambas noticias ponía nombre y rostro a la desazón que nos supone tener que interrumpir procesos de desarrollo que llevamos años trabajando en colaboración con organizaciones y comunidades de otros países en un momento muy muy complicado para las ONGD: tenemos a una decena de nuestras organizaciones en Palestina, y la mitad de ellas trabaja allí con fondos o gestión andaluza. Seguir apoyando a la población palestina en medio de un genocidio es un esfuerzo extremo.

Pero no solo nos esforzamos al máximo en condiciones adversas en este caso: lo demostramos durante la pandemia, recientemente también tras el terremoto de Marruecos, en otras muchas intervenciones humanitarias en las que estamos presentes desde hace décadas. No estamos usando gratuitamente el lema con el que valoramos ese mismo día los presupuestos: Las ONGD andaluzas ponemos el cuerpo; la Junta, los recortes.

La AOD andaluza llegó a ser de casi 100 millones de euros en 2009, con un presupuesto que apenas alcanzaba el 50% del que tendrá la comunidad el próximo año. Entonces nos situábamos en un porcentaje cercano al 0,4%. La previsión para 2024 deja la política pública de cooperación para el desarrollo en Andalucía en un insignificante 0,04%, con un retroceso del 10% respecto a 2023. Porcentualmente, en 15 años hemos perdido el 90% del peso de esta política pública.

En este escenario, además, parece que a la Junta le sobramos las ONG de desarrollo, o nos quiere hacer desaparecer de Andalucía por la vía de la agonía: la convocatoria de ayudas a ONGD para 2024 sufre un descenso aún mayor que el recorte global a la AACID; tendría 2,6 millones menos que este año (un retroceso de casi el 18%), cuando somos las que implementamos gran parte de la acción exterior de la Junta de Andalucía, política pública en retroceso a la vista de la dotación presupuestaria minorada de este año.

Hace un mes se presentaba a nivel estatal el Informe sobre Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) descentralizada 2023. Es un análisis que nos saca los colores, o mejor dicho, se los saca a la Junta: Andalucía se nombra como ejemplo paradigmático de comunidad que ha mostrado un fuerte compromiso con la cooperación, que ha sido no solo referente en nuestro país, sino también a nivel internacional, y que está tirando por tierra ese buen hacer año tras año, así como los insumos generados de la inversión en esta política pública del pueblo andaluz.

La inversión de 2023 supone que Andalucía destinó a AOD 2,90 euros por habitante, poco más de un café, muy por debajo de la media estatal de 8,42 euros y a gran distancia de los 27€ de Navarra y los más de 23 de Euskadi. Y, como vemos en el proyecto de Ley, en 2024 apenas nos llega al café por habitante. A la Junta de Andalucía parece no darle vergüenza en absoluto esta comparación; tampoco hacerlo con el Gobierno de España, que en 2023 aumentó esta partida un 26%.

La cooperación internacional es una política pública determinante en un contexto mundial de múltiples y complejas crisis. Responde directamente a las necesidades de las comunidades apoyadas por las ONG y está desvinculada de intereses económicos o geoestratégicos. El retroceso acumulado en Andalucía a lo largo de seis presupuestos del Gobierno de la Junta de Andalucía, conlleva graves consecuencias sobre la vida de miles de personas.

El presente recorte anunciado en el proyecto de Ley de Presupuestos 2024 se desmarca además de los compromisos que señala la nueva Ley de Cooperación estatal, aprobada en febrero de este año, que por primera vez marca una senda clara e inexcusable para que los fondos destinados a la cooperación internacional al desarrollo, alcancen el histórico -y nunca cumplido- 0,7% de nuestra Renta Nacional Bruta antes de 2030.

Para el Gobierno de la Junta de Andalucía, que con su mayoría aprobará este presupuesto, también son papel mojado el propio Estatuto de Autonomía de Andalucía (que define la cooperación y la solidaridad internacional como una seña de identidad de la comunidad), la Ley de Cooperación Andaluza o su Plan Director de la Cooperación.

El actual PACODE, a punto de cerrar su vigencia, no ha cumplido en ninguno de los años del periodo 2020-2023 su pobre aspiración económica para la AOD: que crezca al menos en el mismo porcentaje en que lo hacen los presupuestos de la comunidad. En 2024 el presupuesto de la comunidad, al que de forma grandilocuente se vuelve a nombrar como el más elevado de la historia, crece un 2,5% respecto a este año.

En este momento la Junta de Andalucía se encuentra en proceso de elaboración del nuevo plan director. La pregunta que toca hacerse es: ¿para qué? Si se diseña para cuatro años, 2024-2027 en este caso, ¿habrá liquidado el Gobierno andaluz definitivamente para entonces la política pública de cooperación internacional?

A este Gobierno autonómico no le importan los derechos humanos ni la justicia social fuera de nuestras fronteras, ni la que desarrollamos en nuestra propia comunidad autónoma, que no nos vendan otra idea. Hemos escuchado excusas de todos los colores, algunas verdaderamente peregrinas, para borrar del mapa la cooperación internacional andaluza.

Esta comunidad está siendo la punta de lanza a la hora de destrozar una seña de identidad de esta política en España: la cooperación descentralizada, la que ejercen el resto de administraciones más allá de la estatal. Y no contentas con eso, hemos visto la semana pasada como la AACID era anfitriona en Cádiz de un encuentro de cooperación descentralizada en el marco de la presidencia española de la Unión Europea. No se nos ocurre mayor ejercicio de incoherencia de políticas públicas.

Señorías, vamos mal de tiempo, pero aún podemos enderezar el rumbo, a través de la interposición de enmiendas, totales o parciales, que atajen esta nueva bajada de nuestro presupuesto. La reedición del Gobierno de España pone sobre la mesa avanzar no sólo en el eterno camino del 0’7%, ya con horizonte definido por ley, sino también en renovar todas las estrategias y herramientas que necesita una cooperación internacional a la altura de los tiempos que vivimos: más feminista, más ecologista, con un enfoque basado en los derechos humanos.

No dejen a Andalucía en el vagón de cola también en esto; no nos señalen como ejemplo de insolidaridad, porque este pueblo ha demostrado durante muchos siglos que no lo es. Por todo esto, reclamamos como seña de identidad y pertenencia, para la cooperación internacional al desarrollo, nuestro lema: Andalucía por sí, para España y la Humanidad.

Muchas gracias".

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