Cooperación andaluza: no es el final, es un punto y seguido

8 septiembre, 2026
en-portada

Hay situaciones en las que todo apunta a final: desastres naturales, conflictos armados, crisis de larga duración, vulneraciones de los derechos humanos que dibujan una gran dificultad para imaginar otros escenarios posibles, más favorables y justos.

La humanidad atraviesa etapas en las que el ruido, la confrontación, el individualismo o el rechazo a la diversidad silencian lo que nos une. Momentos en los que el desánimo nos decanta por la parálisis ante lo que no alcanzamos a comprender o asumir. Son periodos en los que quienes ansían más poder siembran odio para recolectar división y, con ella, más facilidades para ganar aún más, a costa de quienes no pueden defenderse.

En todas esas veces en las que todo parece terminar, hay quienes deciden continuar. Son parte de la primera línea de la humanidad, la del trabajo constante incluso en las circunstancias más adversas, la que no busca reconocimiento. La que escucha y aprende, la que analiza y aporta calma para encontrar soluciones, la que actúa y a la vez denuncia.

Donde algunos escriben un punto y final, otras leen el siguiente párrafo.

La cooperación andaluza es un punto más en esa línea. Suma décadas de experiencia y de diálogo y traduce, allá donde todas no pueden llegar, el compromiso de la gran mayoría de la ciudadanía andaluza: la que entiende que la vida es posible únicamente donde se da el apoyo mutuo y que estamos aquí, todas, porque muchas personas, hasta las que no nos conocen, se organizaron para cuidarnos; la que no se levanta odiando, la que entiende que una niña o un niño lo son en cualquier lugar, la que no niega un plato de comida a quien llega desarmado.

Hay momentos históricos en los que el sentido común se retuerce y las cuerdas se tensan, y parecen más cerca de romperse que de amarrar y sujetar a quienes corren el riesgo de hundirse. Entonces, cobra una lógica cruel atacar a quienes ayudan, negar nuestra propia identidad o dar la espalda a la solidaridad.

Hoy, 8 de septiembre, es el día de las personas cooperantes. En Andalucía, las ONG de desarrollo reivindicamos seguir ahí, en esa primera línea, porque estamos convencidas de que es el único lugar posible en este momento. A pesar de los factores adversos, desde la deriva autoritaria o las restricciones de numerosos gobiernos en todo el mundo al señalamiento directo o la asfixia económica. Por convencimiento, responsabilidad y sentido de la justicia. Y desde este punto nos celebramos y renovamos nuestras fuerzas para continuar.

Cooperación andaluza: no es el final, es un punto y seguido.

Suscríbete al boletín de la Coordinadora

Suscripción al boletín
chevron-down