Las intensas lluvias y temporales registrados en los últimos días están provocando graves inundaciones en España, con especial impacto en Andalucía, así como en otros territorios donde el desbordamiento de ríos, las evacuaciones preventivas y los daños en viviendas e infraestructuras están alterando la vida cotidiana de miles de personas. Situaciones similares se están produciendo también en países vecinos como Portugal o Marruecos, lo que pone de manifiesto el carácter transfronterizo de la actual crisis climática.
Movimiento por la Paz -MPDL- expresa su solidaridad con todas las personas y comunidades afectadas, especialmente con aquellas que han visto comprometida su seguridad, sus hogares o sus medios de vida. Estos impactos inciden con mayor intensidad en contextos de vulnerabilidad previa, ampliando desigualdades y generando nuevas formas de incertidumbre social y económica.
En el contexto de emergencia climática, estos episodios extremos se enmarcan en dinámicas cada vez más frecuentes que requieren respuestas sostenidas. Allí donde existen déficits en prevención, planificación territorial sostenible y protección de los ecosistemas, los efectos sociales y humanos se intensifican, afectando a la cohesión social y a las condiciones que sostienen una convivencia pacífica.
Desde su enfoque de Paz Ambiental, MPDL entiende las inundaciones como una cuestión directamente vinculada a los derechos, la justicia social y la construcción de paz. Situar el cuidado de las personas y de los territorios en el centro de las políticas públicas, reforzar la resiliencia comunitaria y avanzar hacia modelos de desarrollo justos y sostenibles resulta clave para garantizar condiciones de vida dignas y en equilibrio con los ecosistemas que sostienen la vida.




