La Coordinadora Andaluza de ONGD reclama a los partidos políticos que pongan los Derechos Humanos en el centro de sus negociaciones para formar gobierno

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Ante las negociaciones para formar gobierno en la comunidad que estos días mantienen los partidos políticos tras las elecciones autonómicas, la Coordinadora Andaluza de ONGD (CAONGD) reclama a estas formaciones que prioricen los derechos humanos en el diseño de las líneas políticas que rijan Andalucía en esta próxima legislatura.

Como plataforma de ONG de desarrollo, la CAONGD trabaja junto a diversas redes por el respeto a los derechos humanos, la justicia social y la defensa de las políticas sociales públicas a nivel global: es decir, tanto en Andalucía como en los países con los que cooperan sus 72 entidades.

Por lo que se refiere a su ámbito de actuación más específico, la Coordinadora recuerda a los partidos que la política de cooperación internacional andaluza no depende de la voluntad concreta de cada formación. Más allá de imperativos éticos, se trata de un mandato recogido en nuestro Estatuto de Autonomía, que define como objetivos básicos de la comunidad autónoma “La cooperación internacional con el objetivo de contribuir al desarrollo solidario de los pueblos” (artículo 10.23) y “El fomento de la cultura de la paz y el diálogo entre los pueblos” (artículo 10.22). También, en el capítulo V, dedica los artículos 245-247 a reflejar, entre otros aspectos, que”La Comunidad Autónoma de Andalucía desplegará actividades de cooperación al desarrollo en dichos países, dirigidas a la erradicación de la pobreza, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz y los valores democráticos”.

En la actualidad, la política andaluza de cooperación internacional es un referente nacional e internacional. Según el último informe La realidad de la ayuda de Oxfam Intermón, con datos correspondientes a 2016, Andalucía es la región española que más fondos destina a la Ayuda Oficial al Desarrollo, y encabeza junto al País Vasco el ranking de las comunidades en relación al porcentaje que esta ayuda supone respecto al presupuesto total de la comunidad. Esta apuesta, así como el apoyo a entidades con una larga trayectoria de trabajo conjunto con comunidades de América y África, principalmente, conllevan un prestigio para la Junta de Andalucía y para la región en cuanto a imagen internacional y son una apuesta de empleo dentro de la propia comunidad.

En relación con lo anterior, la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) se constituye como instrumento imprescindible para realizar una política de cooperación internacional de calidad. Desde la CAONGD se defendió su creación desde 2004, como desarrollo dela Ley Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo de 2003. A día de hoy, numerosos argumentos sustentan la necesidad de este organismo:

  • La política de cooperación internacional es una política muy especializada, con perfiles propios que hacen imprescindible la dotación de personal con un conocimiento profundo de la materia.
  • La experiencia acumulada durante más de una década de funcionamiento supone un valor en sí mismo que sería un despilfarro no seguir aprovechando.
  • La AACID asume un gran volumen de trabajo: sus convocatorias de ayudas registran más de 300 solicitudes de las ONGD todos los años; de ellas, debe gestionar más de un centenar de subvenciones concedidas a proyectos de ONGD. A ello se suma el trabajo conjunto con otros actores de la cooperación (agencias de Naciones Unidas, universidades, sindicatos,asociaciones de empresarios…), así como la labor de impulso y coordinación dela política andaluza de cooperación internacional.

Desde la CAONGD se resalta además que Andalucía cuenta con responsabilidad en el cumplimiento de  los compromisos internacionales en el marco de la Agenda 2030. En consonancia, la Coordinadora solicita a los partidos que negocian el futuro gobierno de la comunidad que la política de cooperación internacional vuelva a integrarse en la Consejería de Presidencia, como parte de la Secretaría General de Acción Exterior. En el mismo sentido, también reclama que la defensa de los derechos humanos sea un eje transversal de toda la gestión autonómica, apostando por la coherencia de políticas para el desarrollo en todas las actuaciones emprendidas por el futuro gobierno andaluz.