El voluntariado andaluz, necesitado de recursos y de personas jóvenes

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Las personas voluntarias son reflejo de la solidaridad de la sociedad. Una sociedad diversa y que puede acercarse a la misma con independencia de las circunstancias personales que se tengan. El lema de este año “A tu alcance” pone en evidencia que la acción voluntaria no deja de ser una opción para todos los colectivos. Su universalidad llega también a sectores que habitualmente habían sido considerados destinatarios de esa acción; mayores, personas discapacitadas o inmigrantes, menores…

Con esa idea la Plataforma Andaluza del Voluntariado celebra el Día del Voluntariado en diversos actos repartidos por toda Andalucía.

Desde sus inicios ha fomentado que las actividades de voluntariado se realicen adecuadamente y que las personas accedan con formación a la tarea solidaria que elijan. Las más de 500 entidades de voluntariado que forman la red, abarcan todos los ámbitos de actuación, y llegan al menos al 43% de la población andaluza según los últimos datos, población que necesita en algún momento ayuda o espacio para poder conversar, para poder salir adelante en su necesidad.

Nueva Ley del Voluntariado y menores

El pasado mes de Mayo, el Parlamento de Andalucía aprobó la nueva Ley del Voluntariado, que actualiza la existente desde 2001. La Ley andaluza recoge la realidad voluntaria para acercarla a situaciones y demandas que la sociedad tiene en la actualidad. Temas como el voluntariado desde los 12 años, la acción voluntaria de personas que cumplen penas o el voluntariado promovido por las empresas son algunos de los asuntos a los que intenta dar respuesta.

El Voluntariado en Andalucía tiene una media de 50 años, por lo que la presencia de menores, las metodologías de Aprendizaje-servicio en los centros educativos,o las actividades solidarias de sensibilización de las entidades son ideas que deben fortalecerse en el futuro.

Apoyo a la acción voluntaria

La Financiación no sostenida e inestable  impide mantener estructuras sólidas dentro de las organizaciones que faciliten la selección, captación y formación de personas voluntarias. A veces se piensa que el voluntariado está ahí y no necesita recursos. No es cierto, realizar una buena acción voluntaria pasa por dotar de financiación a las entidades y a sus programas para cuidar y velar por la salud física y mental de las personas voluntarias. Invertir en voluntariado es invertir en la erradicación de la pobreza y la exclusión social. “No valoramos lo suficiente los millones de euros que se ahorra la sociedad por tener a cientos de miles de voluntarios en toda Andalucía trabajando y sosteniendo realidades a las que nadie quiere acudir” afirma el Presidente de la  Plataforma Andaluza de Voluntariado, Armando Rotea. Los más pobres no están saliendo de su pobreza pero ahí siempre hay personas voluntarias que acuden a su ayuda.

Asimismo las entidades de voluntariado se ven obligadas a emplear demasiado tiempo en solucionar trámites administrativos para desarrollar sus proyectos y sin embargo no se facilita la creación de empleo en las mismas ante las escasas aportaciones públicas para el sostenimiento de las asociaciones. Ninguna de ellas se niega a la transparencia y buen hacer del que ahora parece que se sospecha. Lo verdaderamente improcedente es necesitar más dinero para ese cometido que para realizar la tarea con los colectivos en exclusión. Se siguen concediendo subvenciones de 200 euros por ejemplo, cuestión ésta que conlleva emplear más tiempo y dinero en burocracia que en la acción voluntaria que mueve a pedir ese dinero.