Comparecencia de la CAONGD ante la Comisión de Hacienda, Industria y Energía con motivo de la tramitación parlamentaria de los presupuestos 2020

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La Coordinadora Andaluza de ONG de Desarrollo (CAONGD) ha comparecido ante la Comisión de Hacienda, Industria y Energía del Parlamento de Andalucía con motivo de la tramitación de los presupuestos de la comunidad autónoma para 2020. En la sesión han participado el presidente de la CAONGD, Héctor Rivero, y la vocal de acción humanitaria, Kirsten Sutherland. Esta ha sido su intervención:

Buenos días.

Señorías, desde la Coordinadora Andaluza de ONGD quisiéramos agradecer a esta Comisión la convocatoria a comparecer para valorar la propuesta de Ley de Presupuestos para 2020, dando así la oportunidad de traer al Parlamento de Andalucía la voz de las más de 345.000 andaluzas y andaluces socias de las 73 organizaciones que conformamos la Coordinadora.

Desgraciadamente, lo primero que tenemos que hacer hoy aquí es lamentar que la propuesta de Ley de Presupuestos no haya apostado de manera decidida por el cumplimiento de la Agenda 2030 y los acuerdos internacionales que dicha Agenda lleva aparejados.

Señorías, el pasado 25 de septiembre se cumplieron cuatro años de la firma en Nueva York de la Agenda para el Desarrollo Sostenible, agenda que marca 17 Objetivos y 169 Metas a conseguir antes del año 2030. Sin embargo lo que se ha hecho hasta ahora es más bien poco y el marco presupuestario para 2020 se convierte en un lastre para la consecución de dichos Objetivos de Desarrollo Sostenible, no solo fuera de Andalucía, en lo que tiene que ver específicamente con la política andaluza de cooperación internacional, sino también dentro de Andalucía (compromiso de poner fin a la pobreza y la desigualdad). Y es que una de las novedades que incorpora la Agenda 2030 es su UNIVERSALIDAD: no se trata ya una agenda de desarrollo para los países del Sur, sino que nos interpela a todas las naciones y comunidades del planeta. Porque, Señorías, los retos a los que nos enfrentamos, que de una u otra manera vienen recogidos en la Agenda 2030, ni pueden esperar ni se pueden enfrentar en soledad: la pobreza extrema, el hambre, las desigualdades o el cambio climático son retos globales, a los que hay que hacer frente desde el conjunto de la comunidad internacional.

Y en estos años, Señorías, Andalucía se ha ganado un prestigio en esa comunidad internacional, gracias a una estable política de cooperación internacional y a su compromiso con el bienestar de otros pueblos.

En este sentido, es muy preocupante que en el contexto del presupuesto autonómico más alto de la historia de la Comunidad, la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación – responsable de las políticas pilares de una sociedad que se considera democrática y avanzada en lo social – sea la Consejería que experimenta el menor crecimiento de su presupuesto respecto al resto de consejerías.

A pesar de que el proyecto de presupuesto incluye un aumento del 5,6% para las cuentas públicas andaluzas, la propuesta de la Junta de Andalucía para financiar la política de cooperación internacional para el desarrollo supone un nuevo retroceso en la financiación de una política que ya ha sufrido un durísimo recorte de más de ocho millones de euros en el ejercicio de 2019.

La propuesta del Proyecto de Ley supone la consolidación de dicho recorte y  sitúa la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) andaluza en un pobre 0,1% del presupuesto, por debajo del 0,11% del presente año. Tomando como referencia el periodo en el que la CAONGD lleva analizando la AOD de la Junta de Andalucía (desde el año 2003 a la actualidad), nunca el porcentaje de los fondos de la política de cooperación internacional para el desarrollo había sido tan bajo como la previsión para 2020.

No es un presupuesto digno de Andalucía, ni de la trayectoria de nuestra comunidad en la cooperación internacional.

Me gustaría recordarles a su Señorías que la política de cooperación está consagrada en nuestro Estatuto de Autonomía, cuando define como objetivos básicos de la comunidad autónoma “La cooperación internacional con el objetivo de contribuir al desarrollo solidario de los pueblos” (artículo 10.23) y “El fomento de la cultura de la paz y el diálogo entre los pueblos” (artículo 10.22).

La Cooperación para el Desarrollo es por tanto un mandato estatutario recogido en el Capítulo V del Título IX, artículos 245 y siguientes, de nuestro Estatuto de Autonomía.

Por otro lado, la cooperación y la solidaridad internacional son políticas valoradas positivamente de una forma constante por parte de la ciudadanía, tanto en Andalucía, como en el resto de España, colocándonos incluso 12 puntos por encima de la media  Europea.

Y no es de extrañar esta buena valoración, porque la labor de las ONGD andaluzas durante 2018 con los países del Sur contribuyó a que más de 20 millones y medio de personas mejoraran sus condiciones de vida en cuestiones vinculadas a los derechos humanos y los servicios sociales básicos, en 66 países de África, Sudamérica, Centroamérica y Asia.

Además, las ONGD socias de la Coordinadora están también profundamente comprometidas con la sociedad andaluza y prueba de ello es su labor en más de 2.000 centros educativos de la comunidad y el trabajo con población andaluza en riesgo de exclusión social que realizan casi dos tercios de las 73 organizaciones que forman parte de la Coordinadora Andaluza de ONGD.

Por todo ello, Señorías, creemos que la política andaluza de cooperación no se merece estos presupuestos, unos presupuestos que nos hacen caer hasta el 8º puesto en cuanto a esfuerzo presupuestario por habitante, unos presupuestos que ponen en serio riesgo la pujanza de un tejido asociativo que, como decía antes, reúne a más de 345.000 socias, a más de 8.000 voluntarios y que genera casi 2.000 empleos directos.

Déjenme explicarles porque no nos merecemos estos presupuestos:

Durante 2020 debemos acometer las reformas que la política andaluza de cooperacion necesita para adaptarse a los nuevos contextos nacionales e internacionales. Reformas que deben dar lugar a una cooperacion más ágil, capaz de llevar a cabo intervenciones en las que participen diferentes actores de la Sociedad Civil, las Universidades, los distintos niveles de las Administraciones Públicas: desde entidades infra municipales a la Unión Europea, Agencias de las Naciones Unidas y otros donantes internacionales.

Es lo que en la Agenda 2030 se conoce como Cooperación Multiactor y Multinivel – una cooperación más eficaz, con mayor impacto, que permite la transferencia del conocimiento entre todos los actores, y porque solos, Señorías, no alcanzaremos los ambiciosos retos que la Agenda nos plantea.

Desde esta óptica, las ONGD y el resto de actores andaluces tendremos la oportunidad de aumentar el número de proyectos financiados por donantes distintos a la AACID, pero para llegar a ese punto es necesario seguir contando con una política andaluza de cooperacion fuerte que nos apoye con este empeño.

Es con este propósito que comparecemos aquí hoy, para insistirles en el valor de la política de cooperación andaluza, y para instarles que aumenten el presupuesto dedicado a esta política en 2020.