Andalucía lleva años incumpliendo su compromiso presupuestario para la cooperación internacional y el desarrollo

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La Junta de Andalucía aprobó hace tres años el Plan Andaluz de Cooperación para el Desarrollo ( Pacode 2015-2018), que establecía las bases de los programas de solidaridad internacional que llevaría a cabo la Junta de la mano de las ONGD. Bajo el paraguas de aquel plan, los recursos presupuestarios destinados a la ayuda al desarrollo debían incrementarse paulatinamente, con el objetivo de alcanzar el mínimo del 0,7% en 2020. Pero lo que se dibujó en el papel no se ha plasmado realmente en los presupuestos andaluces año tras año, según lamenta Héctor Rivero, presidente de la Coordinadora Andaluza de Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo ( CAONGD), y según ha podido comprobar eldiario.es Andalucía.

Rivero apunta además que la cooperación internacional con los países menos desarrollados es una mandato recogido en los artículos 245, 246 y 247 del Estatuto de Autonomía Andalucía, donde se establece que “el pueblo andaluz participa de la solidaridad internacional”. A la luz de los datos, participa sí, pero menos de lo previsto, y cada vez con menos porcentaje, pese a lo manifestado recientemente por la secretaria de Cooperación al Desarrollo del PSOE de Andalucía, Inés Plaza, quien dijo que “el compromiso de la Junta con la cooperación al desarrollo va en aumento”, en alusión al nuevo Plan Andaluz 2019-2022, que aún no se se ha firmado y que prevé ampliar los países prioritarios en la región de África occidental. La Junta, aunque ha hecho alguna mención pública, aún no ha dado detalles de este nuevo plan ni la CAONGD conoce sus términos, muy en el aire ante la actual convocatoria electoral.

Mucho se ha hablado en los últimos meses de la solidaridad de las comunidades autónomas para, principalmente,  compartir gastos de la atención de menores extranjeros no acompañados procedentes del drama de las migraciones. Andalucía ha liderado esa reivindicación pero, según lo presupuestado y lo ejecutado, no ha cumplido con lo que se djo.

En concreto, el porcentaje de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) sobre el Presupuesto de la Junta de Andalucía debió ser, según el Pacode, de 0’25% en 2015, 0’35% en 2016, 0’45% en 2017, 0’55% en 2018, 0’65 en 2019 y 0’7% en 2020. Eso sí, “supeditado y en función del marco presupuestario anual determinado por el correspondiente objetivo de estabilidad y por las disponibilidades presupuestarias”, según se citaba en el acuerdo. Pues bien, en esos tres años de vigencia del plan, tomando de referencia las sucesivas Leyes del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía, la evolución presupuestaria del gasto en AOD ha sido de 0’15% en 2015, 0’14% en 2016 y 0’13% en 2017 respecto al total de los presupuestos andaluces.

El 0,7%, ‘dibujado’ en 2003

“El resumen es que en los tres últimos años el porcentaje de la AOD de la Junta de Andalucía se ha estancado en el 0,14%”, lamentan fuentes de la CAONGD, que explican que, “al margen de otro tipo de acuerdos previos, el documento más vinculante es el actual Pacode”. Según apuntan, para el presente 2018 “sólo podemos hablar de un cálculo basado en los presupuestos” totales de la Junta de Andalucía.

Fuentes de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) indican a este periódico que, en los últimos años, ha presupuestado 41’9 millones en 2015, 41’9 en 2016 y 42’5 de 2017. “Andalucía es una de las pocas comunidades autónomas que, a pesar de la crisis, ha seguido manteniendo las ayudas a la cooperación para el desarrollo, cumpliendo así el compromiso de apoyo y solidaridad con los menos favorecidos”, defienden fuentes de la AACID, que no han aportado el porcentaje de AOD sobre el presupuesto total de la Junta durante la vigencia del Pacode. Tampoco lo han sabido detallar desde otros departamentos del Gobierno andaluz.

Pero habría que remontarse 15 años atrás para empezar a comprobar los incumplimientos. Según el artículo 15 de la  Ley Andaluza de Cooperación de 2003establece que “la Ley del Presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía fijará anualmente los créditos destinados a la cooperación internacional para el desarrollo que tenderán progresivamente a alcanzar el mínimo del 0,7% de los Presupuestos de la Junta de Andalucía”. Para colaborar a la erradicación de la pobreza en el mundo hasta alcanzar el 0,7% en 2012, sólo se llegó a poco más del 0,2% al final del periodo.

Mucho más habría que remontarse para ver los orígenes de la reivindicación del 0,7%. Tanto como 48 años, cuando la Asamblea General de Naciones Unidas proclamara, el 24 de octubre de 1970, la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Con base en el informe final de la ‘Comisión Pearson’, en 1969, la ONU hizo un histórico llamamiento para que los países desarrollados ofrecieran un nivel mínimo del 0,7% de su producto interno bruto (PIB) en Ayuda Oficial al Desarrollo.

Actuaciones en 2017

En Andalucía, el texto del Pacode, aprobado por la Junta en agosto de 2015, fue consensuado con las ONGD, administraciones, universidades, movimientos sociales y organizaciones empresariales y sindicales que, en junio de 2013, firmaron el Pacto Andaluz por la Solidaridad y la Cooperación Internacional. La propia administración autonómica recogía en los presupuestos de 2012 una partida de 72,7 millones de euros en su programa de cooperación internacional, si bien esa partida desapareció en los siguientes presupuestos anteriores a la firma de aquel plan. En los años siguientes, las partidas presupuestadas han sido notablemente inferiores (como se ha dicho, en torno a 45 millones).

Héctor Rivero, presidente de la CAONGD, recuerda que los compromisos presupuestarios “cumplirse no se han cumplido nunca”. “Antes de la crisis, el crecimiento presupuestario de la política de la cooperación parecía que iba en la dirección de cumplimiento de compromisos, pero ni siquiera en esos años buenos se llegaron a cumplir. Pero, desde luego, durante los tres años de vigencia del plan andaluz de cooperación, el Pacode, ninguno de los tres ha ido ni siquiera en la línea”.

Según la AACID, la ayuda al desarrollo se ha concentrado en 2017 en América Latina (principalmente Guatemala y El Salvador), Mediterráneo (principalmente Marruecos) y África Subsahariana (principalmente Mozambique, Malí y Senegal). En la primera se han llevado a cabo 65 iniciativas en las que se han invertido 16’5 millones de euros (49,03% del presupuesto total); en el Mediterráneo se han realizado 21 actuaciones con una inversión de más de 7’3 millones (21,57% del presupuesto total) y en África Subsahariana 34 actuaciones por importe de casi 10 millones de euros (29,40% del total).

La AACID detalla que, en 2017, último ejercicio del que se ha hecho el estudio económico, el grado de ejecución ha sido del 99,89% (45.811.756,86 euros). De esta cantidad, 42’35 millones de euros corresponden a 179 intervenciones, de las que 176 son proyectos financiados por la AACID por valor de 39.069.159,99 euros y 3 son intervenciones llevadas a cabo por las fundaciones Tres Culturas del Mediterráneo, la Fundación Barenboim-Said y la Fundación Legado Andalusí, por un total de 3.283.829 euros.

(artículo publicado en eldiario.es)