
La Fundación InteRed, junto con la asociación juvenil Actuando para Transformar, ha presentado el estudio “Participación y movilización juvenil en Andalucía”, un análisis que evalúa las formas de implicación social de la juventud andaluza, los canales de activismo digital y las principales barreras que limitan su protagonismo ciudadano. El informe es fruto de un proceso de reflexión iniciado en 2025 que incluyó jornadas de intercambio de experiencias y una investigación con metodología mixta con encuestas y grupos de discusión.
El informe alerta sobre un preocupante nivel de desánimo y desconfianza hacia las instituciones entre las personas jóvenes de entre 16 y 35 años. Los datos revelan que el 70,21% de la juventud encuestada no pertenece a ninguna agrupación organizada. Además, un 54,47% afirma sentirse "poco escuchada" por las instituciones públicas, y un 39,57% manifiesta un grado de confianza bajo en las mismas, lo que dificulta la construcción de vínculos comunitarios sólidos en el territorio.
La presentación del estudio ha puesto el foco en cómo las crisis socioeconómicas y la precariedad afectan las expectativas de futuro. Entre las problemáticas que más preocupan a la juventud andaluza destacan la dificultad de acceso a la vivienda, el desempleo y los problemas de salud mental. "Si no tengo un empleo digno, no puedo tener acceso a una vivienda... ya tenemos todos asumido que hasta los 30 no nos vamos a independizar", señala uno de los testimonios recogidos en los grupos de discusión.
El estudio también subraya la importancia del espacio digital como nuevo paradigma de relación, aunque advierte sobre sus limitaciones. Si bien un 42,98% ha participado en acciones de activismo digital en los últimos dos años, existe una tensión entre el potencial emancipador de las redes y el control ejercido por los algoritmos y la "colonialidad del dato". Las causas que más movilizan a la juventud son la igualdad de género (60,94%), la defensa de los servicios públicos (47,66%) y los derechos LGTBIQ+ (36,72%).
El informe presenta propuestas para revertir la desmovilización, destacando la necesidad de generar espacios de protagonismo juvenil real y de abordar la falta de representación de colectivos específicos, como la población migrante, en los espacios de participación actuales. Pese al desánimo, el estudio rescata una visión de esperanza. El 41,70% de los jóvenes cree que sus movilizaciones consiguen cambios reales al menos "a veces".
El estudio completo está disponible para descarga en este link y en la web intered.org.