Estrategia para enfrentar la crisis alimentaria en 5 barrios del Cusco de la FSU y el Ayuntamiento de Córdoba

La Fundación Social Universal, con la financiación del Ayuntamiento de Córdoba, enfrentará la crisis alimentaria generada en el Cusco por los efectos de la pandemia, el cambio climático y la crisis económica mediante el desarrollo de estrategias de seguridad alimentaria dirigidas a familias vulnerables de los barrios populares de Cusco.

El proyecto, iniciado en este mes de mayo, beneficiará directamente a más de mil personas de cinco barrios de los distritos de Cusco, Poroy y Santiago, entre ellos 50 familias con asistencia técnica para la producción de alimentos y 5 organizaciones sociales integradas en su mayor parte por mujeres, así como representantes de las municipalidades, sistema de salud y gobierno regional.

Las consecuencias generadas por la Covid-19, vinculadas a los efectos del conflicto bélico propiciado por la invasión rusa a Ucrania, la crisis económica por el alza de los combustibles, la bajada de las importaciones de alimentos e insumos para la agricultura, la corrupción generalizada en el Perú y el desgobierno, a lo que se añade los efectos del cambio climático en sus diversas manifestaciones, son elementos que han contribuido a la crisis alimentaria que se vive en el país y que afecta a la población de escasos ingresos económicos de las zonas periurbanas, dedicadas en su mayor parte al comercio ambulatorio y otras actividades que funcionan de manera informal. En el Perú, el 76% de la PEA ocupada se encuentra en situación de informalidad.

En el proceso de trabajo con los sectores populares de la ciudad de Cusco, se identificó junto a la población una serie de problemas en los ámbitos social, económico y ambiental, entre ellos la inseguridad alimentaria causada por la precariedad en los ingresos económicos, el desempleo o sub empleo, etc., que afecta a hogares donde al menos un miembro presenta déficit calórico, repercutiendo en el estado nutricional de la niñez que a la larga sufre los efectos irreversibles en su desarrollo físico y cognitivo. Cusco es una de las 9 regiones del país donde la tasa de anemia de la niñez entre los 6 y 35 meses de edad supera el 50%, con una tendencia al incremento (ENDES, 2021).

La multicausalidad del problema señalado se resume en tres aspectos fundamentales: la limitada disponibilidad y acceso a alimentos sanos y saludables; el poco conocimiento de las necesidades nutricionales e inadecuados hábitos de higiene y limpieza, y las escasas capacidades en la gestión organizacional, de articulación interinstitucional e incidencia para el ejercicio de los derechos humanos que permitan apuntalar propuestas consensuadas para enfrentar la crisis alimentaria.

En este contexto, desde el proyecto se prevé incidir el trabajo con 50 familias piloto y 5 organizaciones sociales cuya finalidad es propiciar estrategias orientadas a garantizar la seguridad alimentaria.

En su consecución, se han identificado tres componentes. En primer lugar, se incrementará la disponibilidad y acceso a alimentos saludables en los hogares de familias en riesgo de desnutrición y anemia a través de la implementación de actividades productivas de autoconsumo (agrícola y pecuaria urbana), la asistencia técnica, el apoyo a iniciativas productivas y el acceso a programas sociales de apoyo alimentario.

En segundo lugar, se desarrollarán las capacidades y el conocimiento sobre las necesidades nutricionales para una alimentación balanceada, principalmente de la infancia, articulando el consumo con la producción local mediante la formación en talleres de educación y sensibilización y la difusión de los valores nutricionales de sus productos, la promoción de buenas prácticas de higiene y manipulación de alimentos y la adopción de los buenos hábitos alimentarios.

Finalmente, se persigue la articulación entre las organizaciones e instituciones del sector para una mejor respuesta y participación frente a la crisis alimentaria, para lo que se propone la formación de las y los lideres de las organizaciones a través de talleres de capacitación en roles y funciones dirigenciales, la capacitación y su participación en acciones de incidencia ante las entidades gestoras de los programas sociales alimentarios.

El proyecto se desarrollará en 5 barrios populares de los distritos de Cusco, Poroy y Santiago de Cusco, con el concurso de sus municipalidades, la Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco y el Centro Guaman Poma de Ayala, y beneficiará a más de mil personas, entre ellas, 50 familias con asistencia para la producción de alimentos y 5 organizaciones sociales integradas en su mayor parte por mujeres, así como funcionarios municipales y del sistema de salud.

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