La mitad de los niños en España estudia en escuelas con alta concentración de alumnado en situación de vulnerabilidad

Actualidad, Noticias

Save the Children ha presentado en Bilbao el informe “Mézclate conmigo. De la segregación socioeconómica a la educación inclusiva” donde señala la segregación escolar socioeconómica como uno de los principales problemas del sistema educativo español, y presenta propuestas eficaces para eliminarla y lograr una educación inclusiva.

Un sistema educativo que segrega, o no inclusivo, limita las posibilidades de desarrollo de la infancia, sobre todo de la más vulnerable. Aquellos países que tienen mejores sistemas educativos son aquellos que apuestan, no solo por la calidad y la excelencia educativa, sino por la equidad.

En España el índice de segregación* ha aumentado un 13,4% en los últimos 10 años, llegando al 0,31, lo que sitúa a nuestro país en el sexto puesto del ranking europeo con las puntuaciones más altas, por encima del promedio de la UE. Este crecimiento alarmante de la segregación socioeconómica ha provocado el incremento de las llamadas “escuelas gueto” donde se concentra un número elevado de alumnado que vive en situación socioeconómica desfavorable. Uno de los casos más significativos es el de la Comunidad de Madrid, la región con mayor segregación escolar en España (0,36) y que lidera el ranking europeo solo por detrás de Hungría.

El informe de Save the Children revela que los centros que presentan mayores niveles de concentración son en su mayoría de titularidad pública, tienen mayor presencia de alumnado con necesidades de apoyo lingüístico y necesidades especiales y una escasa oferta de actividades extraescolares. Sin embargo, y frente a esta realidad, no existe una disponibilidad de recursos acorde a sus necesidades y viven con frecuencia la huida del profesorado más cualificado a otros centros con menor grado de complejidad.

“Es intolerable la situación que vive casi la mitad del alumnado en España con un acceso a recursos educativos precarios y que no responden a las necesidades especiales que requieren. El Estado debe garantizar políticas educativas que aseguren una educación equitativa que no deje atrás a los niños y niñas que proceden de entornos socioeconómicos más desfavorables impidiéndoles romper así con el círculo de la pobreza. Atajar la segregación escolar contribuiría a resolver los principales problemas de la educación en España: repetición, abandono escolar e inequidad”, señala Andrés Conde, director general de Save the Children.

La segregación escolar depende de la combinación de distintos factores como la elección de centro que realizan las familias, la distribución territorial de los hogares y las políticas educativas que se ponen en marcha.

Tanto la legislación española en su Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) como la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE), reconocen la necesidad de impulsar un sistema educativo equitativo. El Comité de los Derechos del Niño, así como la Comisión Europea, han instado recientemente al Gobierno de España a revisar e implementar políticas que aborden la segregación y apuesten por una educación inclusiva basada en dar apoyo a los niños y niñas.

“Luchar contra la segregación escolar beneficia no solo a la infancia que procede de contextos socioeconómicos más desfavorecidos, sino a todos en su conjunto. La falta de oportunidades de interaccionar con niños y niñas de otros contextos limita la formación y el desarrollo de habilidades de empatía que pueden tener consecuencias negativas en el futuro a nivel de cohesión social dando lugar a actitudes de intolerancia y exclusión”, advierte Andrés Conde.

Los altos niveles de repetición y abandono en España, a los que la segregación contribuye, tienen un alto coste económico y social.

Save the Children propone la puesta en marcha de medidas que luchen contra la segregación escolar actual, así como otras que garanticen el acceso a una educación inclusiva.

  • Políticas de oferta o planificación implicadas en el diseño del mapa escolar con medidas como la reserva de plazas en centros educativos, la apertura y cierre de grupos y centros.
  • Políticas de demanda o admisión del alumnado que regulen los niveles de concentración de manera más sistémica con medidas como el establecimiento de cuotas mínimas y máximas, el desarrollo de acciones informativas a las familias o el establecimiento de zonas de escolarización que favorezcan la reducción de la segregación escolar.
  • Políticas de compensación y atracción que ayuden a paliar los efectos de la alta concentración con medidas como la dotación de más recursos, planes de incentivos especiales al profesorado o la puesta en marcha de proyectos de innovación en este tipo de centros.

 

*Este informe utiliza el índice Gorard o Índice G para medir la segregación socioeconómica. Este índice muestra la diferencia entre el peso de un grupo minoritario (en este caso el alumnado más vulnerable) y el total de los miembros del grupo (la totalidad del alumnado). De manera más sencilla, este índice muestra la proporción de niños y niñas que sería necesario transferir a otros centros para eliminar la segregación escolar del territorio. Para su cálculo se han considerado estudiantes socioeconómicamente desfavorecidos a aquellos que se encuentran dentro del 25 % con los valores más bajos (Q1) en el índice ISEC, siguiendo la definición de PISA.