Revisión de la agenda 2030: no dejar a nadie atrás

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Representantes gubernamentales de todo el mundo acompañados de representantes del sistema de Naciones Unidas y de organizaciones de la sociedad civil se dan cita desde el 11 hasta el 20 de julio en Nueva York en el Foro Político de Alto Nivel. La cita está organizada por el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC) que, bajo el lema de “no dejar a nadie atrás”, analiza los avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En septiembre de 2015, en la aprobación de la denominada Agenda 2030, se estableció un marco de seguimiento de la misma en el que cada año el Foro, bajo los auspicios de ECOSOC, mide los progresos realizados y la asamblea general de la ONU los revisa cada cuatro años.

En esta primera cita se lanzó el Informe Global de Desarrollo Sostenible y 22 informes de países – algunos como Alemania, Francia, México o Colombia – que asumen voluntariamente un papel de liderazgo y comparten sus progresos de implementación a nivel nacional.

Avance de los países

  • La Fundación de Naciones Unidas identificó 11 accionesque están ayudando en la implementación de la agenda en el mundo. Entre ellas destacan:
  • Liderazgo y la priorización de la agenda en la acción de gobierno en países como Colombia, México, Alemania y Chad.
  • Presidentes que públicamente declararon la importancia de los ODS y la necesidad de movilización de los líderes políticos en el parlamento, lo que ocurrió recientemente en Alemania.
  • Integración de los ODS en planes nacionales, acción realizada por Suecia, Alemania, Colombia y Bangladesh.
  • El papel de los parlamentos: Alemania y Pakistán están más avanzados en este aspecto.
  • Forjar alianzas con la sociedad civil y los actores privados: Alemania, Dinamarca, Perú y Colombia dieron pasos significativos en este aspecto. En este sentido el establecimiento de mesas nacionales de diálogo con los diferentes sectores es una realidad en Suecia, México, Dinamarca, Perú, Colombia, Ghana o Tanzania.

Amparo Alonso, responsable de incidencia de la organización Cáritas y que participa de la plataforma española Futuro en Común destaca algunos liderazgos europeos: en Finlandia o Italia han creado comisiones de desarrollo sostenible con participación de la sociedad civil y en Finlandia están construyendo una estrategia de largo plazo estableciendo como prioridad la coherencia de políticas para el desarrollo sostenible, tanto en las políticas internas como en la acción exterior. En relación a los gobiernos africanos, están dando una excesiva importancia al sector privado y esto puede tener riesgos, completa.

La sociedad civil en el foro

La sociedad civil ha estado presente en la organización de los denominados side-eventsen los que se trata de avanzar en propuestas e incidir en la agenda pública. “Es una oportunidad para la sociedad civil estar presentes en los inicios de estas revisiones de planes de implementación. Ahora es cuando se está tejiendo todo: relaciones, conexiones y planes”, comenta Amparo Alonso. En esta primera semana de debates se ha hecho hincapié en cuestiones como la necesidad de contar con una visión y planificación de largo plazo, incorporar la participación de la sociedad civil en los procesos, el papel de los parlamentos y el marco legal y la necesidad de definir los medios de implementación.

Se presupone que la Agenda debe ser transformadora, comenta Amparo de Cáritas, pero para que eso ocurra tiene que haber una “apropiación” de la misma por parte de todos. Sin embargo, no se habla de cuál es el espacio político para que la sociedad civil se apropie ni de la necesidad de regular la intervención del sector privado como actor, comenta.

En medio de los debates los grupos indígenas recordaron la necesidad del derecho a la tierra, el respeto a los usos tradicionales y las consecuencias de las industrias mineras y extractivas en sus países. Esta preocupación apareció en el Atlas “Mapping Mining to the Sustainable Development Goals: a preliminary Atlas” publicado a principios de año por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU y el Foro Económico Mundial donde se apuntaba que las 6.000 grandes corporaciones que emplean a 2,5 millones de personas y son responsables de una buena parte de los ingresos fiscales de muchos países pobres, tienen una alta responsabilidad en la consecución de los ODS por los impactos de sus operaciones.

Informar, incluir, escuchar

La plataforma Concord – que reúne a plataformas de organizaciones sociales de desarrollo europeas – ha realizado un trabajo de orientación de los sistemas de información de la Agenda 2030 en Europa.

En primer lugar se destaca la importancia de mantener los principios centrales que aparecen en el documento de la propia Agenda a la hora de desarrollar los sistemas de seguimiento y reporte: ser abierto, inclusivo, participativo y transparente para todos, estar centrado en las personas, tener una perspectiva de género y de derechos humanos y poner especial atención en los más pobres y vulnerables. Estos procesos deben ser liderados por los países con orientaciones de largo plazo.

Además se resalta la importancia de constatar elementos como logros, desafíos, “gaps”, factores de éxito y el progreso en objetivos y metas.

Para todo ello hay que establecer mecanismos robustos de rendición de cuentas inspirados en cinco elementos: liderazgo; seguimiento de los objetivos, metas y los medios de implementación; mecanismos de coherencia de políticas de desarrollo sostenible que permitan medir que avances en un área (el económica por ejemplo) no resten progresos en otros (el ambiental o social, por ejemplo), inclusividad y participación de la sociedad civil y el público en general; y por último y no menos importante, medir el progreso de los ODS con los indicadores adecuados, que permitan su desagregación y que mantengan un enfoque en los más pobres y vulnerables, de manera que no se “deje a nadie atrás”.

Según Marco Gordillo – vocal de incidencia política de la coordinadora – hay un importante desafío en el desarrollo de indicadores por parte de los institutos de estadística. “Hay que prestar especial atención a los indicadores que miden los progresos en la pobreza, la desigualdad y la insostenibilidad ambiental de forma que podamos saber si los gobiernos se están tomando en serio la agenda de forma transformadora”, afirma.

Pensando en nuestro país, el Foro puede ser una buena oportunidad para anotar buenas ideas y experiencias que alimenten un necesario debate que en nuestro país apenas ha comenzado.