La CAONGD muestra su apoyo a las activistas que trabajan por los derechos humanos y medioambientales y anima a la lucha contra todas las formas de violencias hacia las mujeres

En portada

La violencia contra las mujeres no es ajena a nuestro sistema económico y político. Vivimos bajo un modelo hegemónico capitalista y neoliberal de carácter patriarcal que es en sí mismo violento y generador de todo tipo de violencias.

Desde la Coordinadora Andaluza de ONG de Desarrollo (CAONGD) queremos dirigir nuestra mirada en esta fecha hacia las valerosas defensoras de los derechos humanos y medioambientales, especialmente las mujeres de América Latina. Los asesinatos de Berta Cáceres y Lesbia Yaneth Urquía en Honduras han puesto en primer plano una guerra silenciosa con entramado de intereses económicos y políticos, con ramificaciones que nos son muy cercanas. En otros casos, como el de Máxima Acuña, de Cajamarca, Perú, la violencia del poder político y de la compañía minera Yanacocha actúan presionándola y destruyendo los escasos medios de vida de su familia.

Las defensoras de los derechos medioambientales no sólo defienden los derechos de las mujeres en tanto que personas sino derechos sociales que afectan a toda la población. Afrontan por ello una doble violencia. La violencia específica de género, con un mayor riesgo de sufrir hostigamiento, violencia sexual y violación; y la violencia que supone el desafío a las normas culturales, religiosas, sociales y hasta legales acerca de la feminidad y el papel pasivo que se les adjudica por parte de la sociedad patriarcal. En el caso de las mujeres indígenas de América Latina, la violencia se torna más tosca y sangrante por el hecho de ser mujeres y por pertenecer a uno de los grupos económicos más maltratados de la sociedad. Con frecuencia son catalogadas como guerrilleras, lesbianas, prostitutas y brujas, enfrentando así una lucha diaria tanto contra el poder político estatal como en su entorno social más cercano.

Para hacer frente a estas situaciones de violencia continuada, la Iniciativa Mesoamericana de Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras) propone en su informe de 2014 el impulso de un modelo de protección integral con perspectiva de género basado en la construcción y apoyo de redes con el objetivo de prevenir y responder al aumento de agresiones y, con ello, contribuir al trabajo de las mujeres por la igualdad, la justicia y la paz y al fortalecimiento y continuidad de los movimientos.

La Coordinadora Andaluza de ONGD condena los ataques contra las mujeres defensoras de los derechos humanos y medioambientales, y muestra su reconocimiento y apoyo a todas las mujeres que en condiciones sociales especialmente hostiles trabajan para poner en primer plano lo más importante de la vida, que es la vida misma. Nos adherimos a las propuestas de la Iniciativa de la Red Mesoamericana de Defensoras de los Derechos   y exigimos de los gobiernos y las instituciones públicas un Plan Especial de Protección Integral para todas aquellas mujeres que afrontan graves violencias a causa de su lucha y por sus acciones en favor de toda la comunidad.